“LAS PRUEBAS DEL OFICIO” de Francois Dubet y Marie Duru-Bellat
1 de nov. de 2010 by Uriel Vicente in

La lectura nos habla sobre la vocación, gusto y pasión que se requiere para desempeñarse como docentes, también menciona algunas de las dificultades que se enfrenta al trabajar con adolescentes, lo que provoca de alguna forma el malestar de los maestros.
La secundaria no es la escuela primaria ni el liceo de antes, cursar la secundaria es afirmar la vocación para ese nivel del sistema escolar, es buscar una identidad propia, definir los límites de una cultura en común, imaginar otras maneras de organizar el trabajo de alumnos y maestros, este nivel de educación a tenido que evolucionar para seguir siento exitosa, ha sido sin duda necesario adaptarse a estos nuevos públicos o adaptarse sin traicionar por ello las normas tradicionales ni excluir demasiado a los alumnos. Nos menciona que la imagen ideal de los maestros se hace por su vocación, que la enseñanza es un oficio en el que uno se siente directa y personalmente cuestionada por su propio trabajo
Los alumnos han cambiado, La secundaria ha venido a enfrentar la llegada de todos los alumnos a este nivel, de acuerdo con los maestros estos alumnos no saben leer correctamente, no conocen los rudimentos de matemáticas. En cuanto a las conversaciones del oficio; la mayoría de los profesores escogieron su oficio en razón de su gusto y de su pasión por la disciplina, el oficio es difícil porque existen alumnos en condiciones de riesgo y poco motivados. Pasando ahora con las paradojas de la igualdad y de la selección: la escuela siempre ha afirmado la igualdad de los alumnos y la justicia de una selección de los mejores por medio del mérito “la escuela primaria era la escuela de todos y la escuela de los saberes elementales, de la gran cultura y de las humanidades”.
En ese tiempo se manejaba algo muy cierto y que lamentablemente todavía sigue persistiendo en la actualidad, que los individuos que cuentan con muchos más recursos, tienen más probabilidades de seguir adelante y tener una vida muy cómoda; es allí donde se ve el ejemplo demasiado claro de desigualdad.
Hoy por hoy podemos escuchar que todos tenemos derecho a la educación, que la escuela siempre ha afirmado la igualdad de principio de todos los alumnos y la justicia de una selección de los mejores por medio del merito. Sin embargo debemos hacer que todo esto sea mucho más notorio porque si de verdad queremos ver ese cambio, hay que empezar hay que llevarlo a cabo nosotros mismos y no dejar que otros empiecen, hay que tener una enorme iniciativa.
Dubet, Francois y Marie Duru- Bellat (2000) “Las pruebas del oficio” (Les epruves du metier”, en L´hipocrisie scolari. Pour un collage scolaire. Pour un college en fin democratique, Paris Editions di Seuil. Pp. 17-41
Por: Julio Cèsar Bernabe Santiago

  1. La profesión docente tiene prioridades que comienzan con la superación personal y el altruismo, de aquí en adelante comienza a desvirtuarse. Cualquier trabajo que no comience con los anteriores estipulados está condenado al egoísmo y a la pérdida total de la humanidad.
    El ser docente no resulta sencillo porque requiere de vocación y responsabilidad, responsabilidad con la sociedad y su futuro.
    El dinero de debería ser condicionante para superarse, más bien debería de serlo el intelecto, así como el ahínco por progresar.

    Por: Uriel Vicente Morales Flores

  1. Cualquier nivel educativo para ser exitoso y proporcionar oportunidades de superación para sus inscritos necesita de varios elementos, dentro de los cuales se encuentran tener un objetivo en común en educación tanto en niveles posteriores como anteriores y la capacidad de adaptarse a los cambios continuos de la sociedad. Personalmente creo y estoy seguro que esa educación debe ser impartida por docentes que asuman su profesión como carrera de vida, puesto que solamente con esta valoración conocerá las implicaciones de su trabajo para con los alumnos y la comunidad, otorgando igualdad de oportunidades para todos y respetando los valores de equidad y democracia que la escuela ideal persigue. No es un proceso para nada fácil, pero muy necesario para mejorar la práctica educativa, necesario para no limitar a la escuela a enseñar solamente un oficio, necesario para el progreso de los alumnos, necesario para que la educación retome su importancia para con los que menos tienen y por ultimo necesaria para una sociedad educada.

    Por: Oscar Ángel Cigarroa Estrada

  1. Dentro de esta estructura que puedo llamar educación secundaria, encuentro dos vertientes, el alumno y el maestro. Para comenzar con el primer punto retomare un fragmento utilizado por mi compañero "el oficio es difícil porque existen alumnos en condiciones de riesgo y poco motivados", esto me lleva a pensar que no hay nada que hacer para combatir esto, que la escuela sólo es una extensión de la vida, que lo que pasa dentro no varia de las demás condiciones sociales, lo cual interpreto como una poca exponenciación de la labor de la escuela, que si bien debe llevar una condicionante local a la comunidad, también debe ofrecer un ambiente en donde las carencias y desigualdades sean mermadas, en donde la motivación surja como producto del trabajo que se lleva a cabo dentro del aula, un trabajo diferente, propósitivo, exitante en experimentos, conocimientos, anáilisis y reflexiones. Pero ¿cuántos de nosotros conocemos a nuestros alumnos más alla del nombre y el número de lista? ¿cuándo nos interesamos en escuchar sus comentarios o dificultades? los alumnos son más que la materia con la que trabajamos y para la cual trabajamos y debemos reconocerlos como tal, eso si cambiaria el sentido que ellos tienen sobre la secundaria.Hago esto retomando la lectura de la trampa universal y todo lo que en sus tres partes se maneja como las dificultades que se generan en las escuelas para darle el valor que tiene.

    El seguno rubro era el de los maestros, la vocación, la preparación, el cumplir su función dentro y fuera del aula, el ser integro, congruente y humano.

    Por: Gustavo Alonso Flores Hernández

  1. La docencia es una de las carreras más complejas, ya que los docentes dentro del aula nos convertimos o más bien tenemos que ser todologos desde padres, doctores, amigos, entre otros. Sin embargo esta situación no es del todo valorada y la falta de estímulos es una situación que a muchos maestros obliga a descuidar su práctica docente. Aunado a esto existen muchos alumnos que solo asisten a la escuela a ocupar un lugar y en ocasiones afectan el proceso de aprendizaje de sus compañeros. La escuela debe ser un agente de cambio que motive tanto alumnos como a maestros para dar lo mejor de sí en los procesos que se dan dentro de la institución, de este modo combatimos la desigualdad de la que tanto se ha hablado, y se prepare al joven para ser productivo en nuestra sociedad, que a decir verdad es una necesidad primordial en la actualidad.

    Por: Emelina Rodríguez Oceguera

  1. Ser docente en México es una profesión que se ha ido deteriorando por el concepto que tiene la sociedad acerca de su labor en el proceso educativo de los jóvenes, los cuales sólo ven a la escuela como un lugar de esparcimiento y recreación social, todo ello es bueno pero a su medida, considero que la escuela tiene que formar en todos los sentidos posibles a los alunmos, salud, identidad, habilidades, actitudes propias de un ser, en concreto un individuo que aporte algo positivo a la sociedad.

    Pero como lograr esta útopia cuando el ejemplo de ello (maestro) carece de estos elementos indispensables, conviene reinvindicar nuestro proceso de formación simplemente y contribuir a superar nuestras limitaciones y trabajar en ello día a día

    Por: Domingo Morales Pérez

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